6 de noviembre de 2009, 05:57 PM
Orlando (EE.UU.), 7 nov (EFE).- Jason RodrÃguez, el ingeniero que abrió fuego contra sus antiguos compañeros de trabajo en una empresa de Florida, lo hizo porque, según dijo a la policÃa, pensó que le habÃan bloqueado sus posibilidades de obtener el seguro de desempleo.
Según la policÃa, RodrÃguez les dijo también que sus jefes en Reynolds, Smith and Hills le habÃan despedido sin ningún motivo hace dos años.
Como resultado del incidente protagonizado por RodrÃguez, una persona murió y otras cinco resultaron heridas en un incidente que volvió a causar alarma y terror en Estados Unidos.
A las dos horas del tiroteo, la policÃa detuvo a Jason RodrÃguez, de 40 años de edad, como el sospechoso del incidente que se produjo en las oficinas de la empresa Reynolds, Smith and Hills, una compañÃa de ingenierÃa y arquitectura.
RodrÃguez, de origen puertorriqueño, fue despedido en 2007 dentro de un proceso de reducción de empleos en la empresa, lo que motivó su enfado.
"Dejaron que me pudriera", señaló el viernes RodrÃguez al ser trasladado por la policÃa y preguntado por un periodista de televisión por la razón del incidente.
El suceso en Orlando se produjo poco después del mediodÃa y prácticamente 24 horas luego del tiroteo registrado en la base militar de Fort Hood, en Texas, cuando el comandante Nidal Malik Hasan, un psiquiatra especializado en estrés postraumático, abrió fuego de manera indiscriminada contra un grupo de soldados.
Jason RodrÃguez se presentó en las oficinas de Reynolds, Smith and Hills, donde habÃa trabajado hasta junio de 2007 en diversas tareas de ingenierÃa y arquitectura, y disparó contra los empleados.
En principio, la policÃa informó que dos personas habÃan resultado muertas y cinco heridas y, posteriormente, se confirmó el fallecimiento de una sola.
Tanto la persona que perdió la vida como los cinco heridos son empleados de la empresa mencionada.
Tras conocerse el tiroteo, decenas de agentes rodearon el edificio y tras identificar al sospechoso, este fue detenido dos horas después en la casa de su madre sin oponer resistencia.
Un empleado de la firma de ingenierÃa, que tiene once oficinas en Florida, señaló al diario Orlando Sentinel que cuando fue despedido Jason RodrÃguez hizo comentarios negativos y mostró de diversas formas su frustración.
Posteriormente, trabajó durante cuatro meses para el Departamento de Obras Públicas del Condado de Orange como un inspector de ingenierÃa, pero fue también despedido.
Su situación económica fue empeorando y el pasado mes de septiembre RodrÃguez, divorciado y con dos hijos, se declaró en bancarrota.
Hasta este viernes el sospechoso, que obtuvo una licenciatura en IngenierÃa por la Universidad Politécnica de Puerto Rico, no habÃa tenido ningún problema con la ley.
"RodrÃguez fue despedido de su empleo en el 2007 y hoy regresó disparando dentro de la oficina de Reynolds, Smith and Hills", precisó Val Demmings, jefe del Departamento de PolicÃa de Orlando.
Los agentes policiales interrogaron al sospechoso para determinar si tenÃa "un objetivo en particular".
Boby Dager, alcalde de Orlando, expresó: "es un dÃa triste, pero los ciudadanos deben sentirse orgullosos de que la PolicÃa actuó rápidamente".
John Tormos, portavoz de los bomberos, informó de que la policÃa inspeccionó el edificio de oficinas piso por piso para averiguar con precisión cuántas personas fueron heridas.
La empresa Reynolds, Smith and Hills tiene entre sus clientes a la NASA y el Departamento de Defensa.
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