7 de noviembre de 2009, 10:30 AM
Por: Bruno Rivas
Una marea celeste discurrió ayer por las calles de Magdalena. Una marea compuesta por un grupo de personas que con carteles, globos y cánticos pedía evitar el estrés y cuidar la salud mental, temas que se deben tratar con la cordura adecuada. Y los preocupados participantes eran los internos del hospital Víctor Larco Herrera, quienes junto con sus familiares y el personal médico y administrativo del sanatorio invitaron a sus vecinos de Magdalena a luchar contra la enfermedad que marca estos tiempos de vida acelerada.
"Esta es la segunda caminata que hemos realizado este año y busca integrar a los pacientes del hospital con la comunidad", declaró a El Comercio Noemí Collado Guzmán, directora de la Oficina de Epidemiología y Salud Mental del hospital Víctor Larco Herrera y supervisora de la marcha.
La caminata duró aproximadamente una hora y estuvo llena de muestras de entusiasmo y compromiso. "¡Pabellón 20 presente!", repitió varias veces Jacqueline Morales, de 19 años, mientras sostenía una pancarta que decía: "Si sanos queremos vivir, aprendamos a prevenir". Ella dice que sufre de trastornos y está internada en el hospital desde hace un año. Su pasado no es el más feliz de todos, pero ahora vive un nuevo presente. "Me recogieron de San Isidro. En esa época vivía en la calle porque mi mamá me había botado. Ahora estoy feliz porque en el hospital tengo muchos amigos". Entre sus aficiones está el baile y sus compañeras dicen que lleva el arte en las venas. Otro de los pacientes con talento artístico es Ricardo Colmenares (19), un interno del Pabellón 1. A pesar de que su área es la de enfermos psiquiátricos agudos, cuenta que ingresó por su adicción a las drogas.
"Ya me voy pronto. Antes, estuve en la Casa de la Juventud de San Juan de Miraflores", relata. Nos dice que le gusta cantar y demuestra que lo hace muy bien improvisando un rap. "Lo que realmente valga es lo que provenga del alma", coreó durante la marcha.
Los familiares apoyaron la caminata ayudando a dirigir a los internos. "Actividades como esta benefician a todos los pacientes", comenta Agnes Mendoza, presidenta de la Asociación de Familiares de los Enfermos del Larco Herrera.
Su hermano Gabriel sufre de esquizofrenia y está internado desde hace más de cuarenta años. A pesar de que su familiar no pudo participar por una dolencia, ella no dudó en acompañar a los demás internos.
El mismo compromiso lo tienen María Zevallos y Patricia Arroyo, dos técnicas de enfermería del Pabellón 9 que se enorgullecen de sus pacientes. "Ellos solos se bañan, se afeitan y hacen sus cosas", afirmó Zevallos. "Hacemos nuestro trabajo no por el sueldo, sino para sentir que ayudamos a la comunidad", manifestó Arroyo. Pero no solo los familiares y trabajadores consideraron importante esta iniciativa. "Gracias a esta marcha supe que el hospital realiza actividades de este tipo", dijo una vecina de Magdalena que salió a la puerta de su casa para ver la marcha.
MÁS DATOS
La marcha empezó en el hospital Víctor Larco Herrera y continuó por las avenidas Del Ejército y Brasil y los jirones Bolívar y Trujillo.
Participaron unos cien internos de los pabellones 1 (hombres psiquiátricos agudos), 2 (geriátricos), 4 (varones de estadio permanente), 5 (mujeres de estadio permanente), 8 y 9 (retardo mental) y 20 (mujeres psiquiátricas agudas).
La Policía Nacional del Perú y la Municipalidad de Magdalena ayudaron en el resguardo de la marcha.
Promedio (Not Rated)
Derechos reservados © 2009 GRUPO EL COMERCIO C.A.